Sharbat Gula By Steve McCurry

Afghan Girl
Esta chica misteriosa que fue portada en Junio de 1985 de la revista “National Geographic”, cautivó a todo el mundo a través de esa mirada magnética y profundos ojos verdes que transmitían la dura vida que había llevado. Sus padres murieron durante los bombardeos de la Unión Soviética contra Afganistán y junto a su hermano, viajaron a principios de los 80 a través de las montañas, hasta un campo de refugiados en Pakistán, Nasir Bagh.

El fotógrafo Steve McCurry le realizó algunas instantáneas cuando tenía aproximadamente 12 años, en 1984. Desde ese momento, y tras su posterior fama, se le llamó “la chica afgana” hasta que se pudo identificar de nuevo en el año 2002 durante unos viajes que realizó Steve McCurry de nuevo a Afganistán.

Se utilizó una técnica biométrica de reconocimiento de iris para aseverar que efectivamente, habían dado con la verdadera chica afgana, pues tuvieron algunos falsos avisos e incluso alguna mujer se presentó haciéndose pasar por ella.

Sharbat Gula, que así se llama en realidad, pertenece a la etnia Pashtun. Se casó a los 16 años con Rahmat Gul y en 1992 volvió a Afganistán. Tiene tres hijas: Robina, Zahida y Alia (otra cuarta falleció con 8 meses), para las que tiene deseos de que obtengan la educación que ella no pudo disfrutar.

Sharbat Gula se dejó fotografíar para la revista después de tanto tiempo cuando fue identificada, aunque ha preferido seguir en el anonimato.

La imagen de Sharbat supuso el símbolo de la tragedia en Afganistán y de todos los refugiados en el mundo. Es la portada más famosa de National Geographic, al ser la más reconocida.

Se le ha llegado a dar el sobrenombre de “La Gioconda del siglo XX”, ya que sus ojos, reflejan muchas emociones y sentimientos a la vez: el miedo, la fuerza, la incertidumbre, el desafio, pero sobre todo, las ganas de luchar por la vida.

Agélou, Jean

Fernande, su modelo preferida, fotografiada por Jean Agélou, en los años 1910.

Jean Agélou (Alexandría, Egipto, 16 de octubre de 1878 – Loiret, Francia,1921) fue un fotógrafo francés, especializado en desnudos femeninos. Jean Agélou fue el mayor productor de tarjetas postales de desnudos durante el período de 1908-1916. Salió poco sobre su historia personal, pero una gran cantidad de obras de desnudos en forma de postales y revistas1


Empezó publicando sus obras en la revista 
L’Étude académique, teóricamente destinada a los artistas, pero que llegaría a tener 20 000 suscriptores, y, posteriormente, fue editor de tarjetas postales.Biografía

Postal francesa a inicios del siglo XX

El desnudo integral en fotografías fue prohibido en 1908 en Francia, por lo que estas imágenes empezaron a circular clandestinamente y sus autores tenían que actuar con discreción. Jean Agélou firmaba sólo con sus iniciales. Las postales eróticas se vendían por correspondencia en sobres cerrados.

Jean Agélou murió, con su hermano Georges, en un accidente de automóvil, cuando tenía 43 años. Georges se ocupaba de la comercialización y Jean de la selección de modelos y de las fotografías, que realizaba en un estudio con luz natural. Las telas de fondo, que representaban distintos tipos de decorados, estaban hechas por pintores.

Bibliografía

  • Bourdon, Christian (2006) (en francés). Jean Agélou: De l’académisme à la photo de charme. París: Marval. ISBN 978-2862343945.

Abbott, Berenice

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Berenice Abbott (17 de julio de 1898SpringfieldOhio – 9 de diciembrede 1991MonsonMaine) fue una fotógrafa estadounidense.

Dejó su tierra natal en 1918 para estudiar en las ciudades de Nueva York,París y Berlín. En París se volvió asistente de Man Ray y Eugéne Atget. En1925 instaló su propio estudio e hizo retratos de expatriados parisinos, artistasescritores y coleccionistas.

Rescató y catalogó estampas y negativos de Atget después de su muerte. En los años 1930, fotografió los barrios de Nueva York para el the Proyecto Artístico Federal de la WPA, documentando su arquitectura cambiante y siendo publicadas muchas de esas fotografías en Changing New York en1939.

En 1935 Berenice se trasladó a un loft en el Greenwich Village con la crítica de arte Elizabeth McCausland con quien vivió hasta la muerte de McCausland en 1965. McCausland fue un gran apoyo en su carrera, escribiendo artículos en diversas publicaciones sobre la obra de Berenice o incluso creando el título para la obra de 1939 Changing New York.

Álvarez Bravo, Lola

Dolores Concepción Martínez Anda, más conocida como Lola Álvarez Bravo (Lagos de Moreno, Jalisco, 1 de abrilde1903 – 1993) fue una fotógrafa mexicana. Fue una figura clave, junto con Tina Modotti, Frida Kahlo, Diego Rivera y su esposo Manuel Álvarez Bravo en el renacimiento artístico post-revolucionario en México. Sigue leyendo

Altgens, Ike

James William “Ike” Altgens3 (28 de abril de 1919 – 12 de diciembre de 1995) fue un fotógrafo estadounidense que trabajó para Associated Press. Radicado en Dallas (Texas), en 1963 Altgens tomó la que sería la fotografía más controvertida del caso JFK, una imagen que sería investigada durante dos años y centraría un encendido debate en torno a la acusación ejercida contra Lee Harvey Oswald, visible entre la multitud reunida en la Dealey Plaza en el momento en que se sacó la fotografía.

Altgens colaboró durante más de 40 años con la AP, antes de dedicarse a la fotografía publicitaria como paso previo a su retiro. Tanto Altgens como su mujer tenían más de setenta años cuando murieron, prácticamente a la vez, en su domicilio de Dallas.

Índice

Infancia y formación

Ike Altgens había quedado huérfano a una muy temprana edad y se había criado en casa de una tía. En 1938, poco después de su graduación en el , fue contratado por Associated Press. El joven Altgens, con 19 años de edad, inició su carrera haciendo chapucillas y escribiendo esporádicamente la columna de deportes; hasta que en 1940 demostró su aptitud para la fotografía y le fue asignado un puesto en el sector de documentación.

Su carrera tuvo un breve parón mientras sirvió en la guarda costera del ejército de los EE. UU. durante la 2ª Guerra Mundial. De todos modos, en esa temporada aún tuvo energía para alumbrar un programa de radio. A su regreso a Dallas, se casó con Clara B. HAlliburton en julio de 1944, y volvió a su trabajo en la AP al cabo de un año. Paralelamente ampliaba sus estudios en los cursos nocturnos de la Southern Methodist University, logrando la licenciatura en Bellas Artes.

Hacia 1959, Altgens había tenido cierto éxito como actor y modelo en televisión y prensa. Actuó como el Secretario de Estado de los EEUU en una película de bajo presupuesto titulada “Beyond the Time Barrier” (lit., “Más allá de la barrera del tiempo”), y una línea de su papel cerraba la película:“That’s a lot to think about!”.4

El asesinato de JFK

Altgens llevaba ya 26 años trabajando para la AP cuando el 22 de noviembre de 1963 recibió el encargo de cubrir el trayecto presidencial desde el Love Field de Dallas hasta el Trade Mart, donde John F. Kennedy iba a pronunciar un discurso. Ese día operaba como editor, conque Altgens solicitó permiso para sacar sus fotografías desde el cruce ferroviario conocido en la localidad como “el triple overpass”, en la intersección de las calles Elm, Main y Commerce. Como no había material preparado, Altgens se llevó su propio equipo, una réflex Nikkorex-F de 35 mm con una sola lente y un teleobjetivo de 105 mm, en lugar de la cámara automática que se usaba normalmente para ese tipo de fotografía documental. A propósito de su apresurada salida, comentaría más tarde que “eso quería decir que con lo que llevaba, tenía que estar seguro de que iba a salir bien, porque no habría tiempo para una segunda oportunidad”.4

Altgens afirmó ante la Comisión Warren que los oficiales de uniforme le denegaron el permiso para traspasar la barrera policial, así que se situó en la misma Dealey Plaza.5 Aunque sacó siete fotografías, Altgens sólo explicó a los investigadores de la Comisión las tres fotografías que fueron publicadas. La primera de ellas la tomó cuando la limusina presidencial giró desde Main Street hacia Houston Street. Altgens atravesó a la carrera una pequeña extensión de hierba y se dirigió hacia la curva sur de Elm Street, deteniéndose bajo la columnata de la parte norte de la plaza. Al disparar la primera fotografía desde esa posición, oyó “un sonido seco” que creyó “petardos”. Kennedy acababa de reaccionar, llevándose las manos al cuello, mientras a su lado su esposa Jackie le sostenía el brazo. Justo cuando Altgens se disponía a sacar una segunda fotografía, oyó una detonación que le pareció de un arma de fuego, y vio al Presidente alcanzado en la cabeza. “Ya había enfocado, y tenía mi mano sobre el disparador, pero cuando la cabeza de JFK explotó, enviando fragmentos en mi dirección, me quedé virtualmente paralizado”, dijo Altgens posteriormente al escritor Richard B. Trask. “Fue un shock tal para mí, que ni apreté el botón de la cámara”.

“Tener delante a un presidente muerto a tiros” -continuaba Altgens- “y mantener la sangre fría para hacer lo que se supone que tienes que hacer…no estoy realmente seguro de qué sería capaz de hacer ni el fotógrafo más experimentado”. De cualquier modo, afirmó, “no hay excusa para eso. Debería haber hecho la fotografía por la que me habían enviado allí. Y no la hice.”4

Segundos después, Altgens se había recuperado lo suficiente como para sacar una última foto de la limusina, en la que se observa a la primera dama sobre el maletero de la limusina, y al agente especial Clint Hill trepando tras ella; el chófer del vehículo aceleraba hacia el hospital Parkland Memorial. Hill diría a la Comisión que la señora Kennedy “parecía estar intentando alcanzar algo desprendido desde el parachoques lateral” de la limusina; posteriormente ella misma admitiría que se trataba de pedazos del cráneo de su marido. El testimonio de Jackie Kennedy sugirió que ella también había visto la fotografía de Altgens, (o la misma imagen en la película de Zapruder), pues afirmó que se había visto “trepando a la parte trasera. Aunque no lo recuerdo en absoluto”.6

Altgens testificó que siguió a los agentes y al público hacia el “Grassy Knoll”, en la parte norte de la Elm Street. “Quería acercarme y sacar una foto del chico; si es que tenían a alguien detenido”.4 Cuando les vio regresar sin sospechoso, Altgens corrió a una cabina telefónica para informar del tiroteo, y se apresuró a regresar a las oficinas de AP en el edificio de noticias de Dallas en Houston Street para archivar su informe y revelar la película.7 Su primera llamada telefónica desde el taller de AP a la agencia de noticias, se convirtió en uno de los primeros informes sobre el atentado:

“Dallas, 22 de noviembre (AP)— Hoy han disparado al presidente Kennedy cuando la comitiva salía del centro de Dallas.

La señora Kennedy saltó sobre Kennedy y le agarró.

Gritó “¡Oh, no!”. La comitiva aceleró.”4

Polémica fotografía

De las tres fotos de Altgens publicadas por AP fue la primera, disparada en Elm Street, la que fue objeto de mayor observación: Tomada de frente y a la izquierda del coche, podía verse a Kennedy con los brazos en jarras y las manos cerca de la garganta, aparentemente en reacción al disparo de su asesino. Los agentes del servicio secreto que iban en el siguiente coche de la comitiva reaccionaron automáticamente al oír el ruido, y se observa que al menos tres de ellos están mirando directamente al presidente, uno de ellos observa aún a los curiosos reunidos al norte de Elm Street y otros dos atienden al edificio del Depósito de libros situado a su derecha.

Se puede ver a varias personas de pie en la entrada principal al Depósito, uno de ellos tiene un asombroso parecido con Oswald. Su presencia allí rsultaba imposible según la investigación oficial, que le situaba en la sexta planta del edificio en el instante preciso de los disparos, disparos que por otra parte él realizaba con un rifle Mannlicher-Carcano.8 La Comisión Warren prestó una extraordinaria atención a la fotografía, así como hicieron numerosos investigadores privados: Si ese hombre no era Oswald, no probaba ni desmentía la teoría de que era el asesino; pero si ese hombre era efectivamente Oswald, entonces ésta era la prueba fotográfica de que él no había matado a Kennedy.

Un empleado del Depósito, Bolly Lovelady, se identificó a sí mismo de pie9 en la fotografía, y otros empleados próximos así lo confirmaron,10 aunque uno de los supervisores firmó en una declaración jurada que Lovelady había estado “sentado en los escalones de entrada”.11 De cualquier modo, la comisión decidió que Oswald no había estado en la entrada,9 una teoría que se vio reforzada años más tarde gracias a las fotografías realizadas por un investigador particular12 en las que aparecía Lovelady vistiendo una camisa que, según él, era la misma que la que llevaba aquel día. Dichas imágenes parecían coincidir con la célebre foto de Altgen, aunque Oswald había sido fotografiado con una camisa similar en la comisaría de policía de Dallas.13 En las notas14 reunidas por el capitán de policía durante el interrogatorio llevado a cabo varios días después, Oswald afirmaba haber estado fuera en el momento de los disparos, almorzando con su supervisor. En 1979, el Comité sobre asesinatos volvió a identificar a Lovelady tras el estudio detallado de una versión ampliada de la fotografía de Altgens y el análisis de varias películas grabadas por testigos.15 Por si esa investigación no resultase bastante concluyente, está también el célebre rollo de película en el que Oswald aparece bajo escolta por los pasillos de la comisaría de policía de Dallas, y en el que interrogado acerca de su presencia en “el edificio” (el Depósito) en el momento del disparo, el mismo Oswald contestó:“Trabajo en ese edificio. Es lo natural, si trabajo en ese edificio, sí señor”.16

Diez años más tarde, el periodista texano Jim Marrs escribió: “La mayoría de los investigadores de hoy en día están más predispuestos a afirmar que ese hombre pudo haber sido Lovelady”.17

Vejez y fallecimiento

Aunque había recibido ofertas para trabajar en algún otro departamento, Altgens decidió retirarse de la AP en 1979, después de más de 40 años de colaboración. Pasó sus últimos años trabajando en publicidad para la Ford, y atendiendo a las numerosas solicitudes de investigadores sobre el magnicidio. Siempre le definieron como un hombre “educado y afable”. Pese a las continuas llamadas telefónicas y constantes cartas, nadie logró convencerle jamás de que las conclusiones de la Comisión Warren -es decir, que el asesinato había sido cometido por Oswald en solitario- pudieran estar equivocadas. “Hasta que esa gente no encuentre una base sólida para sus reclamaciones” -comentó en una ocasión a Trask- “no veo ningún sentido en perder mi tiempo con ellos”. De cualquier modo, admitió que siempre habría “alguna controversia sobre los detalles relativos al lugar y la muerte del Presidente”.4

La película JFK: Caso abierto (1991), de Oliver Stone, reavivó esa controversia al reconstruir los hechos de Dealey Plaza usando una multitud de actores para representar a víctima y testigos. Altgens fue interpretado por el actor del área de Dallas John Depew.18

En 1995, la salud de los Altgens empeoraba rápidamente; su sobrino, el abogado Ron Grant comentó al “Houston Chronicle” que su tía Clara “había estado muy enferma duante algún tiempo, con problemas cardíacos y otras molestias. Ambos habían pasado la gripe hacía poco”.19 El 12 de diciembre, Ike y Clara Altgens fueron hallados muertos en habitaciones separadas de su casa de Dallas. Además de por su frágil estado de salud, la policía descubrió que sus muertes pudieron deberse a un caso de envenenamiento por dióxido de carbono, procedente de una caldera en malas condiciones.18 “Con la desaparición del sr. Altgens” -escribió el investigador Brad Parker- “no sólo la historia pierde a un testigo, sino que muchos de nosotros perdemos a un amigo”.20

ALMASY, PAUL

Paul Almásy (29 de mayo de 190623 de septiembre de 2003) fue un fotógrafo húngaro. Realizó fotoperiodismo por todo el mundo dando lugar a una extensa obra.1

En 1924 comenzó estudios en ciencias políticas en Austria y Alemania con el fin de prepararse para la carrera diplomática pero se sintió atraído por el periodismo y en 1925 aceptó un trabajo de corresponsal en Marruecos durante la República del Rif. Sin embargo, sus trabajos fotográficos los realiza con el fin de ilustrar sus propios artículos hasta que en 1929 viaja a Sudamérica y realiza el que se puede considerar su primer reportaje fotográfico que era un trabajo para la editorial suiza Ringler & Cie sobre una industria de São Paulo. A partir de ese momento comenzó a colaborar con diversas publicaciones, así por ejemplo realizó un trabajo para la Berliner Illustrierte sobre los entrenamientos de los atletas finlandeses para los Juegos Olímpicos de Berlín.

En 1938 decidió instalarse definitivamente en Francia. Durante la segunda guerra mundial trabajó como corresponsal de la prensa suiza en Francia aunque tenía restringidos sus movimientos e informaciones, al finalizar la contienda continúo como corresponsal de la prensa extranjera acreditada por el gobierno francés.

Fue miembro fundador junto a Albert Plécy del grupo fotográfico Gens d’Images que promueve anualmente los premios Niépce, Nadar y Arcimboldo. En 1956 adquiere la nacionalidad francesa.

Desde 1952 estuvo colaborando con organismos internacionales como la UNESCO, UNICEF, la FAO o la OMS, por lo que realiza numerosos viajes a lo largo de todo el mundo. Sus reportajes gráficos sobre el problema racial en Sudáfrica en 1953, el problema de las drogas en Asia, la vida de los esquimales o sobre la Tierra de Fuego en 1962 le convierten en uno de los fotoperiodistas más viajeros al que se le atribuye haber visitado a lo largo de su vida todos los países excepto Mongolia.

Desde 1973 se dedicó a la docencia enseñando fotoperiodismo en cursos de perfeccionamiento y en 1978 recibió el galardón de «Maestro de la Fotografía» otorgado por el Consejo europeo de fotógrafos profesionales.

Su obra ha sido objeto de numerosas exposiciones y de modo especial de varias retrospectivas en Francia, Alemania, Suiza y Holanda.

Alemany Bori, José

José Alemany Bori

José Alemany Bori (Blanes, 1895- Provincetown, EE. UU., 1951) Fotógrafo y psicólogo catalán.

Biografía

Perteneciente a una familia de la burguesía con intereses intelectuales y nacionalistas, durante su período de educación, recibió la influencia del espíritu noucentista imperante en la Cataluña de la época. Fue un apasionado de la literatura, además de políglota. Desde joven se implicó en organizaciones políticas y culturales relacionándose con personajes como Eugenio D’Ors. Su ideología nacionalista, republicana y pacifista hará que marche de España en 1915 al ser llamado a filas con rumbo a los Estados Unidos, si bien pese a su exilio, nunca perderá contacto con Cataluña y mantendrá correspondencia y colaborará con intelectuales como Francesc Cambó o Josep Pijoan.

En EEUU estudió psicología en la Universidad de Columbia, compaginando la carrera con la docencia, dando clases de literatura y lengua española en la Universidad de Siracusa . En esos años, Estados Unidos era un centro artístico innovador donde coincidían artistas europeos y americanos como Man Ray, Marcel Duchamp o Alfred Stieglitz, cuya figura tenía un peso especial gracias a su revista de fotografía Camera Work y a las exposiciones que organizaba en la galería de arte 291. Alemany era un apasionado de este mundo, además de un ávido lector y políglota, lo que le decidió a adentrarse en ese ambiente cultural y relacionarse con personajes como Albert Einstein, Bertrand Russell o el compositor Igor Stravinsky.

Residió en San Francisco y Nueva York, donde conocerá a Alta Costen, su mujer. Su matrimonio en 1924 hará que se quede definitivamente en Estados Unidos. En 1926 se estableció en Pittsburg, siendo profesor de lenguas modernas y sociología en el Carnegie Institute of Technology.

Residir en Pittsburg será clave para él. En los años 30 esta ciudad es la sede de la Photographic Society of America, dedicada a fomentar la fotografía entre diferentes clubs norteamericanos lo que le permite introducirse en ese ambiente.

A principios de los años 30 escribe artículos sobre arte, literatura y la vida americana para La Veu de Catalunya de Barcelona. Colabora con The New York Times, The Pittsburgh Press, The Boston Herald, España Republicana de Nueva York así como revistas españolas de Buenos Aires, Santiago de Chile o La Habana

Se centró en la fotografía a partir de la década de los 30. En 1935 participa en el Segundo Salón de Miniature Cámara de Filadelfia. Su obra es seleccionada en diversos certámenes y exposiciones del Camera Club de América. Al estallar la Guerra Civil española da conferencias a lo largo de Estados Unidos con un discurso antifascista y a favor de la República. Es nombrado presidente del Comité Norteamericano de ayuda a España para Pittsburgh.

Entre 1936 y 1939 se centra en su actividad como fotógrafo exponiendo en salones de Pittsburg, Filadelfia, Minneapolis… Es incluido en el libro “Quien es quien en la fotografía pictórica mundial”. En 1938 viaja a Francia coincidiendo con la primera exposición internacional del Surrealismo en París. Por su formación universitaria, Alemany conocía el movimiento y la obra de Sigmund Freud, pero será a partir de 1939 que su obra tendrá un aire más surrealista. Su obra es seleccionada para salones nacionales e internacionales como los de Amberes, Copenhague, Boston, Filadelfia, Pensilvania…Pasa los veranos en Provincetown, reflejando su paisaje de dunas, arena y agua. Allí se relaciona con artistas como Hans Hofmann, maestro de la Escuela de Nueva York.

En 1951 muere prematuramente en Provincetown.

En el Museo Nacional de Arte de Cataluña se conservan dos obras suyas From the right bank of the Alleghaby y otra sin título, ambas fechadas en la década de los 30.

 

Exposición: Memoria y olvido. José Alemany

Madrid, 31 de marzo de 2004

Sabemos muy pocas cosas sobre José Alemany (Blanes 1895 – Provincetown 1951). Casi nada sobre su vida, su personalidad y su obra, pero, en realidad, sabemos lo suficiente como para rescatarlo del olvido y comprender la importancia y significación del hombre e intelectual que encarnó. A través de sus fotografías, José Alemany entendió hacia dónde caminaba la modernidad. Cultivó aquellas tendencias estéticas que marcaron la renovación de la fotografía del siglo XX y que la convirtieron en una expresión artística equiparable a la pintura. Tal y como hicieron Man Ray o Alfred Stieglitz, artistas que influyeron en la obra de Alemany, el fotógrafo español aplicó en sus imágenes los preceptos vanguardistas que le llevaron a experimentar con la fotografía. Puso en práctica efectos visuales como los fotomontajes, veladuras, abstracciones, juegos de luz y sombra a partir de la captación de paisajes, objetos, retratos femeninos y estructuras industriales, entre otros temas. Hijo de un intelectual catalán, José Alemany nació en Blanes, aunque pasó su niñez en Barcelona. Más tarde, pero siendo aún muy joven, el fotógrafo se trasladó a Estados Unidos, país en el que desarrolló toda su trayectoria profesional.
La Sala de Exposiciones de la Fundación “la Caixa” en Madrid presenta la primera retrospectiva dedicada a José Alemany con el objetivo de dar a conocer en España la trayectoria vital, artística e intelectual de este fotógrafo a través de las casi 300 fotografías que conforman la muestra y que se caracterizan por su contenido emotivo, sugerente e inquietante.

La exposición Memoria y olvido. José Alemany, organizada y producida por la Fundación “la Caixa”, y comisariada por Adelina Moya, se podrá ver en la Sala de Exposiciones de la Fundación “la Caixa” en Madrid (Calle Serrano, 60) del 2 de abril al 30 de mayo de 2004.

Hombre inquieto y culto, José Alemany Borí desarrolló en la primera mitad del siglo XX una destacada pero absolutamente desconocida trayectoria fotográfica, en un momento en el que este ámbito del arte estaba sufriendo un proceso de renovación que abarcaba desde el sistema de producción de la imagen hasta su estética y sus temas. Alemany fue un fotógrafo ecléctico que siguió la variedad de tendencias estéticas con las que convivió y cultivó las influencias de la mejor fotografía de su tiempo.

La muestra Memoria y olvido. José Alemany es un avance de la investigación en proceso sobre su obra, totalmente desconocida en su país de origen y muy poco conocida en Estados Unidos, donde vivió la mayor parte de su vida. Adelina Moya, comisaria de la exposición, ha realizado un cuidado trabajo de investigación centrado en la reconstrucción biográfica de Alemany, la contextualización histórica de su obra y su catalogación, ya que hasta el momento no se conocía ningún estudio publicado sobre el artista.

La exposición está formada por cerca de 300 fotografías que han sido clasificadas a partir de la diversidad temática, estilística y técnica, y que se muestran a partir de siete ámbitos: Dunas y paisaje, Alrededor del Surrealismo, Flores-naturaleza, Retrato, Fotogramas, Pittsburgh y Nueva York, y finalmente, El mar.

La fotografía de José Alemany y su contexto histórico

A finales del siglo XIX la fotografía, todavía eclipsada por la pintura, intentaba imitar el naturalismo pictórico que imperaba en la época, asumiendo que se trataba de un artificio técnico no comparable con el arte pictórico. Sin embargo, entrado el siglo XX las cosas cambiaron. Las vanguardias artísticas y la ruptura de los tradicionales cánones estéticos produjeron una renovación de la fotografía en el espacio cultural de Occidente: de documento histórico, de mimesis, la fotografía pasó a ser un objeto estético, una “invención”, y no una mera “representación” de la realidad. En este marco se sitúa la fotografía de José Alemany, cuya obra recoge diferentes influencias.

Pese a que muchas de sus fotografías carecen de fecha, la mayor parte de su producción se sitúa entre los años 1935 y 1942-45. Es en este momento cuando Alemany expuso habitualmente en los salones del Camera Club. En este sentido, la principal actividad fotográfica con intenciones artísticas en Estados Unidos durante los años veinte y treinta se realizó en sociedades y clubes de fotógrafos aficionados. La sede del Camera Club estaba en Pittsburgh (EE UU), donde residió José Alemany la mayor parte de su vida, y sus miembros eran fotógrafos aficionados, técnicos o científicos de Estados Unidos y Canadá. Su rápido éxito se reflejó de modo inmediato, pues se le incluyó en el “Quién es Quién de la fotografía pictórica mundial”, como uno de los seis fotógrafos de Pittsburgh. Y entre 1938 y 1940 fue seleccionado para exponer en los Salones nacionales e internacionales de Amberes, Boston, Copenhague, Filadelfia, Minneapolis y Pennsylvania, entre otros lugares.

La fotografía de José Alemany se caracteriza por un cierto eclecticismo. Algunas de sus imágenes denotan su vinculación con la corriente pictorialista, movimiento que nació de la competencia entre la fotografía y la pintura con la intención de equiparar la fotografía a las demás formas artísticas. En el ámbito estético, esta escuela rechazaba la representación de la realidad a fin de disfrazar la imagen y esconder, así, su origen fotográfico. Pero el pictorialismo evolucionó, como lo hizo la obra de Alemany. La fotografía pictórica comenzó a permitir la introducción de temas más contemporáneos como los rascacielos, automóviles, etc. Aparecieron efectos visuales atrevidos, con referencias a la abstracción y al surrealismo, en definitiva a las vanguardias que imperaban en el mundo del arte del momento y que empezaban a aplicarse en un soporte que aspiraba a ser equiparado a la pintura. En este sentido, es reveladora la crítica que Jeanette Jena publicó en el Post Gazette de Pittsburgh en abril de 1937. A partir de este escrito, en el que se afirma la equivalencia entre pintura y fotografía como expresión de emociones, se puede dilucidar una idea bastante exacta del trabajo de Alemany, artista que apostó claramente por la modernidad:

Esta semana ha abierto sus puertas (…) una exposición largamente esperada de José Alemany. Se muestra la extraordinaria obra de este español, profesor del Carnegie Tech, que ha convertido la cámara en una vocación (…) nos permite observar, por ejemplo, unos estudios con la cámara que poseen la suavidad de las litografías, mientras que otros resultan incisivos como los grabados. Y no se trata de copias de estos soportes, también parcialmente mecánicos, sino de obras realizadas con el mismo sentimiento creador (…)observamos una variedad de tratamientos que permiten adecuarse a cada tema: estudios florales que poseen la delicadeza del pastel, casas dotadas del solitario realismo de un Hopper, abstracciones envueltas en la misma atmósfera extraterrenal que caracteriza a la escuela surrealista.

José Alemany rechazó el servilismo de la fotografía respecto a la pintura. Al contrario que los pictorialistas tradicionales, que consideraban el negativo casi como un mero punto de partida para sus elaboraciones, Alemany pensaba que la fotografía transmitía sin mediación la emoción del fotógrafo ante una situación concreta y que muchas veces era consecuencia simplemente de saber mirar. Consciente de que el fotógrafo disponía de una variedad infinita de instantes, temas y situaciones, prefería la fotografía como transmisión directa del referente, sin reelaboración, que llamaba honesta, directa o straight. No se desprendía de más negativos que los absolutamente malos.

Alemany llevaba a cabo una fotografía más experimental, en la que las formas de la imagen creaban espacios y la luz dialogaba con la sombra, un estilo que no se puede entender sin la influencia que ejercieron algunos de los fotógrafos más destacados de la época. Alemany conocía bien la obra de Alfred Stieglitz, Edward Steichen, Edward Weston o Anselm Adams, que iniciaron su dedicación a la fotografía como pictorialistas, para después encontrar su propio camino. Man Ray fue el principal exponente de la fotografía de vanguardia, que incorporó los principios del espíritu dadá y, posteriormente, del surrealismo, que tanto influyeron en la obra de José Alemany.

El artista, que había estudiado Psicología en la Universidad de Columbia, y que había dado una conferencia sobre psicoanálisis en el año 1923 en Nueva York, conocía bien el movimiento surrealista, aunque su obra más específicamente surrealista está firmada en 1939. Alemany sabía que la imagen fotográfica, por su elevada credibilidad, perturba la visión cuando registra ciertos motivos tabú, que disparan los miedos inscritos en el subconsciente. Desde la pura objetividad, José Alemany linda con lo surreal en escenificaciones de maniquíes, juguetes, objetos naturales como conchas, fruta, etc. que fotografió sobre fondo oscuro, mostrando su otra realidad.
Alemany experimentaría también con nuevos lenguajes, como por ejemplo la abstracción, en la línea de fotógrafos como Francis Brugiere y Aaron Siskind.

La vida extraordinaria de José Alemany

José Alemany Borí nació en Blanes (Girona) el 15 de febrero de 1895, donde su padre era conocido como escritor. Siendo muy pequeño su familia se trasladó a Barcelona, donde se matriculó en la Escuela Municipal de Arte entre 1905-1906. Desde joven sabía inglés y francés, lenguas en las que escribiría, además de castellano y catalán, su lengua materna. También sabía italiano y portugués, tenía nociones de alemán y conocía el esperanto.
Su padre, Josep Alemany i Borràs, era director de una revista ilustrada y posteriormente tuvo el cargo de secretario del Consejo en La Il·lustració Catalana entre 1903 y 1934. De manera que, como diría mas tarde, creció entre un mar de fotógrafos.
Pacifista convencido, al ser llamado a filas el 2 de diciembre de 1915, huyó de España, aunque no sabemos por qué, en las noticias sobre su vida se dirá que partió en 1917. José Alemany huyó en un barco que se dirigía a Estados Unidos.
En Norteamérica, Alemany salió adelante como profesor universitario. Tras pasar por diferentes universidades, se estableció definitivamente en la ciudad industrial de Pittsburgh, donde enseñó idiomas e impartió Relaciones sociales (1941) en el Carnegie Institute of Technology.
Su matrimonio con la estadounidense Alta Costen en 1924, con la que tuvo un hijo, fue decisivo para quedarse en EE UU, donde combinó su labor de profesor con la de escritor de prensa, a la vez que conseguía un importante renombre como fotógrafo a partir de sus primeras exposiciones en 1935. Sin embargo, Alemany nunca rompió sus lazos con España, país al que viajó en varias ocasiones durante la República para visitar a sus familiares. Del mismo modo, viajó a diversas ciudades europeas, en varias ocasiones, con motivo de alguna de sus exposiciones.
Alemany escribió incesantemente colaboraciones en la prensa catalana y americana. Colaboró en un sinfín de publicaciones periódicas como The New York Times, The Pittsburgh Press, The Pittsburgh Post Gazette, The Boston Herald, The Boston Transcript, La Veu de Catalunya de Barcelona y España Republicana de Nueva York, entre otros.
Durante la guerra civil española fue un activo militante antifascista dando conferencias, organizando actos para recaudar dinero, moviéndose entre los centros catalanistas de Estados Unidos y el Comité Antifascista Norteamericano.
Poca cosa más se sabe de los últimos años de su vida. Inesperadamente, el 21 de julio de 1951 su mujer, Alta Costen, notificó a sus cuñadas la repentina muerte de su esposo en la ciudad costera de Provincetown on Cape Cod, donde pasaba los veranos con su familia y donde fue enterrado.

Alborta, Freddy

Freddy Alborta Trigo (1932 – 2005) fue un fotógrafo y cineasta boliviano conocido por sus fotos del cadáver del Ché Guevara.

Trabajó como reportero gráfico para agencias como United Press International y Associated Press, así como para los diarios bolivianos Presencia, Última Hora y Jornada. Trabajó como fotógrafo oficial del presidente Víctor Paz Estenssoro entre 1952 y 1964 y se le consideraba uno de los fotógrafos bolivianos más influyentes hasta mitad de los años ochenta en que se retira del periodismo.1 Su foto más conocida es la que tomó en Vallegrande en 1967 en la que aparece el cadáver del Ché con los ojos abiertos.

Además realizó fotografías de paisajes y sobre las costumbres de la población andina, publicando un libro con esta temática. Ha participado en varias exposiciones colectivas como la realizada en 2003 en la Galería Nacional del Juego de Palma de París, en 2004 en Haus der Photographie de Hamburgo o en 2006 en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires.2 En su vertiente cinematográfica participó en 1997 en la realización de la película documental El día que me quieras, que trata sobre la muerte del Ché partir de su foto.3

Murió en La Paz el 17 de agosto de 2005.4

Referencias

  1. ↑ Europa Press (27 de agosto de 2005). El Mundo (ed.): «Obituarios. Freddy Alborta, el fotógrafo que retrató al Che muerto». Consultado el 18 de octubre de 2009.
  2. ↑ Photography now. Agency for Photography and Photoprojects. (ed.): «photography-now.com. Freddy Alborta». Consultado el 18 de octubre de 2009.
  3. ↑ John Hess (1999). Universidad de Barcelona. Publicacions i Edicions. (ed.): «El día que me quieras: History, Myth and Che Guevara» (en inglés). Film-Historia págs. 183-188, Vol. IX No.2. Consultado el 18 de octubre de 2009.
  4. ↑ El País (ed.): «Obituario:Necrológicas. Freddy Alborta, autor de las fotografías del Che Guevara muerto» (19 de agosto de 2005). Consultado el 18 de octubre de 2009.

Aguirre, jorge

Jorge Aguirre Flag of Argentina.svg

 (4 de marzo de 1929 – 6 de junio de 1996) fue un fotógrafo argentino que realizó varios reportajes sobre la ciudad de Buenos Aires.1

Fue uno de los grandes maestros de la fotografía argentina.
Gran parte de su material es inédito o ha sido mostrado en unas pocas exposiciones. Tiene una extraordinaria producción, que más allá del trabajo estrictamente profesional, se desarrolló en unas pocas calles alrededor de su casa en Córdoba y Paraná.
Sus límites para fotografiar eran Callao y el bajo, Corrientes y Santa Fé. Tampoco nunca se apartó de los límites técnicos de la fotografía. Todo sucedía en el rectángulo del fotograma.

Nace en Buenos Aires el 4 de marzo de 1929. Los primeros años de su infancia transcurren en Coronel Brandsen y a los doce años regresa a la ciudad para estudiar y trabajar. Mientras cursa la escuela media se desempeña en empresas como Alba y Bunge & Born, entre otras, hasta que en 1947 ingresa a la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Dos años más tarde, se incorpora al cuerpo de alumnos -discípulos del grabador suizo Clement Moreau para realizar estudios sobre grabado, dibujo, pintura e historia y teoría del arte.

Inicia 1950 trabajando como obrero en una fábrica de cerámica, para emplearse luego en instituciones financieras e industriales. Por entonces, abandona sus estudios universitarios y comienza a dedicarse a la fotografía. Sus primeros ensayos datan de 1956.
En 1958 ingresa como reportero gráfico en el diario El Nacional. Al mismo tiempo, colabora en Leoplán, Vea y Lea, Time-Life y Associated Press. Entre 1959 y 1960 participa en diversas muestras colectivas de fotografía de prensa argentina.

Fotos de jorge aguirre – publicalo en tu blog

Desde 1960 a 1964 trabaja para Editorial Abril, específicamente en las revistas Panorama, Claudia, Parabrisas y Siete Días.
Con algo más de una década en el oficio, en 1962 ofrece su primera muestra individual en el Teatro de los Independientes. Ya en 1964 se desempeña como reportero gráfico de las revistas El Gráfico y Para Ti, de Editorial Atántida.
Se casa con Diana Justo en 1965 y un año más tarde nacen sus hijos: los mellizos Fernando y Gonzalo.
Desde 1967 y hasta 1978 colabora en las revistas del Jockey Club, en el semanario de noticias Confirmado y en Decoración y Arquitectura del diario La Prensa. Hace lo propio en las agencias Sigla, Associated Press y otras del medio publicitario.
Su segunda exposición individual es en 1971 y se lleva a cabo en el Centro Cultural General San Martín.
1978 constituye el año de su regreso a Editorial Atlántida, colaborando en las revistas El Gráfico, Somos, Para Ti, Gente y Billeken. Dos años más tarde la Galería Velázquez es el espacio donde presenta .Papeles quemados y… otros fuegos., su tercera muestra individual.
Su última etapa de reportero gráfico transcurre entre 1985 y 1991 en Editorial Perfil, con coberturas para publicaciones como La Semana, Mujer y Playboy.
“Allegro man non troppo” es el título de la retrospectiva que en 1986 muestra su obra en el Centro Cultural General San Martín. Son años intensos donde participa de diversas exposiciones individuales y colectivas de prensa gráfica, entre las que se destaca la realizada en la Sociedad Hebraica Argentina en 1989.
Muere en Buenos Aires un 6 de junio de 1996.

Referencias

  1. ↑ Sougez, M.L.; Pérez Gallardo, H. (2003). Diccionario de historia de la fotografía. Madrid: Ediciones Cátedra. pp. 26. ISBN 84-376-2038-4.
  2. ↑ Dani Yako y Daniel Merle. «Galerías. Grandes maestros. Jorge Aguirre». Asociación de reporteros gráficos de la república Argentina. Consultado el 8 de febrero de 2010.
  3. ↑ Billeter, E (2003). Canto a la realidad. Fotografía Latinoamericana 1860-1993 (3ª edición). Barcelona: Lunwerg editores. pp. 385. ISBN 84-7782-268-9.